Escenario Turbulento Politico En Venezuela
Autor: Carlos
Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad.Miguel Delibes
Venezuela en este mes de septiembre en donde se celebraran elecciones parlamentarias, que muchos venezolanos, particularmente los de la oposición y algunos que ya no siguen al Presidente Hugo Chávez están esperando, a fin de elegir a senadores, diputados que contrarresten las acciones socialistas del Gobierno que en el presente cuenta con una gran mayoría en la Asamblea Nacional. Las Elecciones Legislativas Nacionales de Venezuela de 2010 se llevarán a cabo el 26 de septiembre para renovar la totalidad de los miembros de la Asamblea Nacional, en esta oportunidad serán 165 Diputados, dos escaños menos que en la elección de 2005, y también se elegirán 12 Diputados para el Parlamento Latinoamericano. Los que salgan electos asumirán sus cargos el 5 de enero de 2011 y permanecerán en ellos hasta el 5 de enero de 2016.
Nos aporta Wikipedia, que la elección se realizará bajo la premisa del sistema de representación proporcional personalizada, según la base poblacional de 1,1% de población total del país. Las entidades federales eligen además tres Diputados, así como también el conjunto de los pueblos indígenas, tiene derecho a elegir tres representantes postulados en las tres circunscripciones especiales. Estos tienen la responsabilidad de representar al pueblo y a los Estados en su conjunto.
Esta es la primera elección que se realiza estando en vigencia la Ley Orgánica de Procesos Electorales aprobada por la Asamblea Nacional en 2009.
Se sabe, que el partido oficialista PSUV, bajo el impulso del presidente Chávez busca retener un control mayoritario de la Asamblea Nacional y que ha sido dominada desde la pasada elección del 2005, cuando los principales partidos opositores boicotearon las elecciones y muchos de éstos declinaron participar, alegando “falta de garantías electorales”. Desde entonces los legisladores oficialistas han aprobando leyes que, según sus opositores, han quitado el poder a alcaldes y gobernadores opositores, y evadiendo pedidos de investigación sobre presuntos actos de corrupción de funcionarios del gobierno.
Lo cierto, que las elecciones que se avecina, ha conllevado a una agitación, que ha incrementado la turbulencia política, dando paso a mucha inseguridad, disturbios, inquietudes que presentan un escenario muy agitado, aunado además por el reciente hecho de la muerte del productor agropecuario Franklin Brito de 49 años y primer venezolano en huelga de hambre que llevó su protesta hasta las últimas consecuencias por haber sido despojado de su tierra. Hecho que originado serias reacciones y que en ningún momento conviene a las aspiraciones del presidente Hugo Chávez y menos, en una elecciones próxima en donde lo desfavorecerá
Es incomprensible, el que tales hechos se den, y más, cuando el Presidente siempre señala estar atento en todo aquello que le pueda perjudicar, desafortunadamente muchas acciones del gobierno no han sido muy bien planificadas, dejando mucho que decir quienes están comprometidos con el presidente que cometen errores, que a lo largo le perjudiquen especialmente en un período de elecciones, sabiéndose, que últimamente ha decaído la simpatía del presidente con algunas acciones que han perjudicado a muchos venezolanos, como la intervención en la banca privada, en que ha predominado más lo político que lo económico, como el caso del Banco Federal, en donde se han visto perjudicado muchos ahorristas que tenían depositado el dinero de su trabajo por muchos años.
Hay encuestadoras que consideran que el ambiente negativo que se está dando perjudica al presidente, así, algunas destacan la ventaja de la oposición. La firma de Alfredo Keller sostiene que la popularidad de Chávez ha sufrido una fuerte caída en el último año y llega al 37% en el comienzo de la campaña; lo que se traduce en «una bajada en la intención de voto para el oficialismo, que se sitúa en 32% frente al 46% de la oposición».
Saúl Cabrera, de Consultores 21, coincide con Keller en que la popularidad de Chávez ha bajado al 37%, mientras tenía un 57% hace un año y un 71% en 2005. Según Keller, «es posible que el Gobierno obtenga una mayoría de diputados, pese a conseguir menos votos que la oposición, debido a la modificación de la Ley Electoral».
Ante esta evidencia nos indica guia.com.ve, que el 77% de los electores, indistintamente de su inclinación política, está dispuesto a votar, de los cuales 34% dijo que lo haría por el oficialismo y 42% por la oposición, es parte de los resultados de la última encuesta realizada por Alfredo Keller & Asociados.
La gente capta cuáles son los mensajes falsos y verdaderos emitidos por el Gobierno, según la consultora. En la última encuesta se tildó de verdaderas las expresiones ‘Hace falta un cambio de gobierno’ (53%), ‘Chávez ha perdido apoyo y la oposición es mayoría’ (44%) y ‘El Gobierno quitará propiedad a todos, grandes y pequeños’ (45%). En cambio, calificó de mentiras las expresiones ‘Si la oposición gana se eliminarán las misiones’ (45%); ‘Aunque la oposición gane, el Gobierno mantendrá el control’ (45%), y ‘Son para quitarle poder a los ricos y dárselo a los pobres’ (65%). En otro item, 53% dijo que era un truco de Chávez denunciar una conspiración internacional para tumbarlo o asesinarlo, frente a 32% que no pone en duda la prédica presidencial
http://www.articuloz.com/noticias-y-sociedad-articulos/escenario-turbulento-politico-en-venezuela-3200366.html
Sobre el Autor
Ing. Industrial-administrador, abogado.EGADE (ITESM), UC, Universidad de Chile, Postgrados maestrías en Administración de empresas mención mercados, recursos humanos; Calidad y Productividad; educación Doctorado en Educación Profesor titular e investigador Area de Postgrado de Faces UC. Coordinador Programa de postgrado gerencia de la calidad y productividad, Faces, UC Consultor -asesor empresarial DEPROIMCA http://www.entorno-empresarial.com EXATEC
Categories: Venezuela Tags: asamblea, elecciones, hugo chavez, oposición, protestas, Venezuela
El “zeitgeist”y La Desambiguación
Autor: Teódulo López Meléndez
El “Zeitgeist” y la desambiguación
Teódulo López Meléndez
El objeto esencial del litigio político es la existencia misma de la política.
Ranciere
Es difícil encontrar una palabra alemana que se haya introducido con tal éxito en el léxico de las ciencias sociales como ‘zeitgeist”. Ciertamente se le han dado muchos contenidos, pero quizás con lo que más se le identifique es con el concepto hegeliano de la historia. Nosotros la vamos a utilizar aquí en su sentido literal, esto es, como una referencia al “espíritu del tiempo”, como el clima cultural e intelectual de una época.
Este que nos toca a los venezolanos es uno de arbitrariedad contra el adversario al que se endilga como enemigo. Es natural que así sea. El juego político permite la identificación del otro, mientras para el extremismo populista-marxista la política no es otra cosa que la configuración simbólica perteneciente a una formación social específica, esto es, al capitalismo. En consecuencia no puede haber política, sólo la aniquilación del adversario. Gramsci la pensaba diferente y sostenía que para hacer de las contradicciones sociales un verdadero antagonismo había que politizarlo, esto es, colocarlo en un régimen de discurso y en un dispositivo institucional específico. Lo que no recuerdo en el pensador italiano es como llevar este sistema de acciones cuando se ejerce el poder desde el populismo. O tal vez desde la aplicación de lo que Foucault llama biopolítica, que vendría a ser como la regulación de la población mediante el impacto del poder hasta en las cosas más nimias de la vida.
Saliendo un poco del contexto conceptual podríamos argüir que mientras más omnímoda resulta la dominación más fácil la resistencia. Sólo que esta implica sacrificios, por lo que se recurrió –en este país nuestro- a la tesis de mantenerlo en los espacios democráticos, aunque fueren de apariencia. De allí la carencia de política que percibimos en este “zeitgeist” venezolano, una que no consiste meramente en la vacuidad de una campaña electoral, sino que se extiende hasta el peligroso terreno de la falta de política.
Es menester desambiguar el término. Desde el poder no se está haciendo política, este tipo de poder –ya lo vimos más arriba- no la concibe. Quienes teóricamente se le oponen no la logran entender como una especificidad de acción. Frente a un poder de este tipo la política sólo puede venir de un sujeto que lo sea y que la haga como una ruptura específica. Plantear un supuesto regreso a la democracia no es una ruptura. Esta comenzaría por imponer una batalla política, porque si se mantiene en un territorio evanescente la política se hace innecesaria y el régimen opresor habrá ganado la totalidad de la batalla.
La política no puede permanecer en el sector sombra del proceso histórico-social. Es esencial a su existencia la visibilidad y hacer del disenso una modalidad específica de “su” ser, lo que significa plantear cara al poder con política o la construcción ideática de una sustitución mediante una oferta concreta de ruptura entre el aparato del Estado que se alza omnímodo y alega ser la construcción de algo (en este caso del mal llamado socialismo del siglo XXI), por una parte, y del estado de lo social que debe estar en ebullición reclamando esa sustitución desde un aparataje conceptual.
El populismo –tengámoslo absolutamente claro- es un gran negador de la política, dado que el caudillo que lo encarna, o lo que es lo mismo, el héroe, es el único que se identifica con el pueblo, lo absorbe y se hace él. Y como el ejercicio político produce tensiones hacia los cambios, el caudillo se mantendrá eternamente en su discurso fijo de que está acabando con los poderosos, lo que, argüirá, es más que suficiente para que el futuro entre por la puerta de la nación que desgobierna. De esta manera, el cielo será para los buenos y el infierno para quienes se le opongan, es decir, los malos. Hermet lo llamó un “apartheid inscrito en los corazones.”
Una estrategia correcta de combate sería dejar claro que las élites no monopolizan el poder, que no son dueños de los candidatos, que las instituciones no son de su propiedad privada y sólo sirven para preservar privilegios. Cuando se hace lo contrario el poder populista se consolida y la política –obviamente- vuelve a brillar por su ausencia.
Para mí la construcción imaginaria de un nosotros –y la perspectiva cierta de su realización- es la clave, pero no es este el “zeitgeist” o el espíritu de este tiempo. De allí viene la confusión, la ambigüedad, la reducción a términos inexactos. Hay que recurrir a un proceso de desambiguación de esta triste historia.
http://www.articuloz.com/politica-articulos/el-zeitgeisty-la-desambiguacion-3194166.html
Sobre el Autor
Ensayista, novelista, poeta,traductor de poesía, abogado, diplomático. Autor de más de 30 libros
El Té Envenenado
Autor: Teódulo López Meléndez
El té envenenado
Teódulo López Meléndez
Asistir al espectáculo de John McCain moviéndose desesperadamente hacia la derecha para conservar su curul de senador implica algunas reflexiones sobre lo que sucede en Estados Unidos.
El ex-candidato presidencial republicano ha mostrado poca solidez interna, es lo menos que puede decirse, y la sobrevivencia política como factor determinante de la vida pública alzada hasta un pragmatismo que lleva a apoyar las leyes anti inmigración una advertencia dramática sobre un pragmatismo devorador.
Ya la manifestación de Washington frente al monumento a Lincoln en la misma fecha en que Martin Luther King pronunció su famoso “I have a dream” implica un desafío al que, al menos, hay que dedicarle una mirada.
Se llama Tea Party Movement en referencia al movimiento anticolonialista de finales del siglo XVII que protestaba contra el establecimiento de impuesto al té. Al fin y al cabo este ultraderechista brote nació formalmente en 2009 contra el paquete de estímulos fiscales “American Recovery And Reinvestment Act of 2009”
Uno podría afirmar que el error más que grave de McCain de elegir a Sarah Palin como su candidata a vicepresidente está mostrando sus frutos venenosos, pero sería demasiado simple atribuir a esta mujer las causas de lo que sucede. Está Glenn Beck, quien desde Fox lanza los ataques más duros y siniestros. Quizás podríamos argumentar la tesis de los flujos y reflujos, dado que hay un presidente demócrata, negro, antiguerrerista que trata de transformar la sociedad que lo eligió. “Recuperar el honor de los Estados Unidos”, consigna bastarda que seguramente pasa por seguir guerreando, por volver a la carencia de derechos civiles”, por colgar de los postes a los gays y por expulsar a los millones de latinoamericanos que viven ilegalmente en la patria de Lincoln. Obama en un Imán (Jefe religioso musulmán) para estos enfurecidos que se proclaman “cristianos, americanos, heterosexuales, pro-armas y conservadores”.
El objetivo es destronar a los republicanos moderados e imponer sus ultraderechistas hacia las elecciones de noviembre. Han tenido algunos éxitos, como la derrota de la senadora republicana Lisa Murkowski en Alaska o el caso de Florida donde el gobernador republicano de Florida, Charlie Crist, tuvo que declararse independiente para no perder las primarias frente a la cara hispana del té envenenado, el descendiente de cubanos Marco Rubio.
El establishment republicano ha resistido bien, pero no cabe duda que el Tea Party ha logrado mover el partido hacia la derecha. Cuántos de sus candidatos lograrán entronizarse en el Capitolio en noviembre es una incógnita, como lo es el balance final de los demócratas con un presidente muy bajo en popularidad y una situación económica que no se revierte del todo.
Los votantes de origen cubanos de Florida se inclinan en gran parte hacia el Partido Republicano. Ahora parece que lo hacen hacia el brote extremista llamado Tea Party. El comunismo produce ese efecto, el de creer que la única respuesta posible es envolverse en la ultraderecha. Cuando Castro apenas comenzaba su poder, en Miami el dictador caía todos los días, todos los días lo mataban o todos los días se producía una invasión. Aún recuerdo los llaveros hechos de balas que regalaban a los viajeros los integrantes de las primeras oleadas de exiliados.
El aire de Florida parece contagioso. Una mínima parte de venezolanos que allí habitan ahora corre los rumores más extraños. Uno ve poniendo en las redes sociales cosas como inminente alzamiento militar, como una confirmada movilización aérea o como la afirmación tajante de que un portaviones gringo está arribando al Golfo de Venezuela. Quizás allí está el mejor germen para un movimiento venezolano de ultraderecha, uno que podría encontrar en algún episodio de nuestra historia el nombre apropiado para no calcar el de Tea Party.
Las confusiones se hacen té. La prostitución que practica el presidente régimen venezolano de principios correctos ha llevado a que ahora todos digan ser de derecha. Poco les falta para encontrar a Sarah Palin y a Glen Beck.
http://www.articuloz.com/politica-articulos/el-te-envenenado-3186076.html
Sobre el Autor
Ensayista, novelista, poeta,traductor de poesía, abogado, diplomático. Autor de más de 30 libros
Categories: Estados Unidos, Venezuela Tags: Tea Party, USA, Venezuela
Marketing Politico, Alcance Y Repercusiones
Autor: Carlos
Carlos Mora Vanegas
Hay millones de facetas de la verdad, pero una sola verdad. Herman Hesse
Generalidades, aspectos básicos a ser considerados
No se puede negar la proactividad que está involucrada en el marketing político, mercadeo que no puede ser ignorado, dado que si se sabe manejar adecuadamente, proporciona resultados favorables para lo que se propone alcanzar, para influir en las actitudes y en las conductas ciudadanas en favor de ideas, programas y actuaciones de organismos o personas determinadas que detentan el poder, intentan mantenerlo y consolidarlo, o aspiran a conseguirlo.
Muchas veces observamos en algunas Programas de gobierno, en campañas de planes que se propone alcanzar, programas un mal uso o ausencia del uso de los conocimientos y alcance del marketing, de su manejo, operatividad, perdiéndose su efectividad y desde luego, perjudicando los logros reales que se podrían obtener.
Es necesario, tener claros los conceptos básicos de mercadotecnia que involucra desde objetivos, planes estratégicos, estrategias, acciones que estén garantizadas con todo lo que involucra el saber manejar adecuadamente estos principios, además de apoyarse en su aplicabilidad en las informaciones que puede proporcionar la investigación de mercados.
Como antecedentes de este marketing, se tiene, que El marketing político) nació a mediados del siglo XX en USA. Si bien su lógica estratégica reconoce antecedentes tan remotos como la polis griega y el Imperio Romano. A mediados del siglo XX fueron los expertos en manipulación de signos los que dieron el impulso decisivo al MP moderno; fueron los reflejos condicionados de Pavlov, las imágenes paternales de Freud, la ciencia del comercio de masas de Batten, Barton, Dustin y Osborne. En 1952 el general Dwight Eisenhower se convirtió en el primer candidato presidencial en apelar a los servicios de una agencia de publicidad, la “BBDO”, para que se hicieran cargo de su campaña televisiva. En USA fue donde la rápida expansión de los medios de comunicación sembró el terreno fértil para un desarrollo progresivo y constante del Marketing Político.
Lo cierto, que al respecto del Marketing Político, nos señala Berthilde Ortega, que consideremos, que la mercadotecnia analiza y estudia las diferentes técnicas o métodos de promoción o difusión y comercialización de un producto, el marketing conjuga dichas técnicas con una idea de satisfacción del consumidor (si bien como garantía de aceptación y éxito del producto) y lo engloba en un plan de marketing que se retroalimenta permanentemente al dar un seguimiento al producto con la expectativa de no sólo vender, sino, sobre todo, de convencer, puesto que el marketing no es sólo un mecanismo de promoción y sondeo (mercadotecnia), sino un instrumento de persuasión que tiene la finalidad primordial de crear mercados cautivos.
Con todo ello, el marketing abarca desde la concepción misma del producto hasta el seguimiento en la posventa como un proceso cíclico de retroalimentación.
Por su parte, Stanton, define marketing como: “Sistema total de actividades de negocios cuya finalidad es planear, fijar el precio, promover y distribuir los productos satisfactores de necesidades entre los mercados meta para alcanzar los objetivos El marketing no puede concluir hasta que no quedan satisfechas las necesidades y deseos del cliente, aun si el intercambio ya ha sucedido. El cliente, consumidor es quien determinará cuando se siente satisfecho y sólo entonces la labor de marketing se considerará concluida corporativos
Pero, Qué es lo que involucra el marketing político?
Sobre ello nos indica Berthilde Ortega, que debe entenderse como el conjunto de técnicas empleadas para influir en las actitudes y en las conductas ciudadanas en favor de ideas, programas y actuaciones de organismos o personas determinadas que detentan el poder, intentan mantenerlo y consolidarlo, o aspiran a conseguirlo. Con todo ello, al marketing político lo debemos entender, por una parte, como un conjunto de técnicas que permiten captar las necesidades del mercado electoral para construir, con base en esas necesidades, un programa ideológico que las solucione y ofreciendo un candidato que personalice dicho programa y al que apoya mediante la publicidad política.
El Marketing Político, es entonces el instrumento por el cual las organizaciones partidarias y sociales pueden establecer con mayor precisión los deseos y aspiraciones de los ciudadanos. Este se encarga de todo el proceso sistemático y continuo del candidato, líder o partido político.
Cabe destacar que el marketing político se subdivide en marketing gubernamental y marketing electoral. El primero al servicio de las causas sociales promovidas por organismos públicos o privados; mientras que el segundo al servicio de los partidos políticos y candidatos. En ambos casos para identificar necesidades, vender ideas-símbolos y persuadir a las personas a cambiar o reforzar sus actitudes.
El marketing es más que un simple conjunto de tácticas y operaciones mediáticas. Es un conjunto de técnicas de investigación, planificación gerenciamiento y difusión que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones estratégicas y tácticas a lo largo de una campaña electoral.
Se puede deducir por tanto, que el marketing político obliga a que se tengan bien claras las necesidades, aspiraciones de los ciudadanos, de tal forma que las campañas deben motivarlos a identificarse con las acciones que se pretenden llevar acabo, a ser aceptadas, a tener la seguridad de su aprobación, el saber captar las necesidades del mercado electoral para construir, con base en esas necesidades, un programa ideológico, saber influencia y motivar a los ciudadanos a identificarse con quien les garantiza satisfacción de las necesidades, aspecto este último que se pueden saber con el uso de la investigación de mercados que aportará realmente cuáles son las necesidades.
La investigación permitirá determinar las características demográficas, socioeconómicas, hábitos, actitudes y comportamiento del público, que piensan del candidato o partido político y su competencia, que aspiraciones y necesidades tienen, quien o quienes tienen influencia en ellos y como toman sus decisiones de voto. Igualmente se debe conocer el medio ambiente datos de los factores económicos, políticos y sociales que pueden influir en el medio ambiente, donde las organización política o candidato se esta desempeñando; así mismo debe tomarse en cuenta la competencia, información con respecto a los otros grupos políticos o candidatos y las actividades que estos desempeñan.
Concretamente, permite conocer la opinión pública que no es más que el estado de aprobación general, refleja, expresa y configura el clima de pensamiento general.
Justamente, con esa información se pueden desarrollar planes, programas que favorecerán el alcance del buen uso de un marketing político.
Cátedra de mercadotecnia, Aula Virtual, Programa gerencia de la calidad y productividad,Faces, Universidad de Carabobo
http://www.articuloz.com/marketing-articulos/marketing-politico-alcance-y-repercusiones-3158781.html
Sobre el Autor
Ing. Industrial-administrador, abogado.EGADE (ITESM), UC, Universidad de Chile, Postgrados maestrías en Administración de empresas mención mercados, recursos humanos; Calidad y Productividad; educación Doctorado en Educación Profesor titular e investigador Area de Postgrado de Faces UC. Coordinador Programa de postgrado gerencia de la calidad y productividad, Faces, UC Consultor -asesor empresarial DEPROIMCA http://www.entorno-empresarial.com EXATEC
Categories: Venezuela Tags: acciones, contenido, edstrategias, plan, relevancia
Venezuela: Inseguridad, Agitacion Y Miedo
por: Carlos
La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo. Abraham Lincoln
El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio. Winston Churchill
Es lamentable que un bello país, con todas las oportunidades para garantizar una calidad de vida favorable no solo para los venezolanos, sino para los emigrantes que en el quieran vivir , se ha convertido últimamente, en lo que podríamos denominar la caldera del diablo, en donde la inseguridad, el temor, miedo se ha incrementado. Como alguien señalaba día a día, como en el caso de Argentina son numerosas las conductas individuales y colectivas que se explican por ese sentimiento. La democracia está siendo corroída por esta causa. Es un fenómeno, que está incrementándose, en donde como lo señala temas.cl
Los robos a edificios completos, el secuestro en sus más variadas formas, se están convirtiendo en prácticas delictivas frecuentes. En la calle abunda el tráfico y la tenencia ilegal de armas de fuego. Los recintos que en otros tiempos se consideraban “sagrados” en la comunidad, tales como la escuela, el hospital, el templo, son ahora espacios propicios para cometer cualquier tipo de delito.
Es preocupante que uno no sabe si va a regresar a su casa cuando sale de esta, porque simplemente puede ser asaltado, secuestrado, violentado y hasta llegar al extremo como lo señalan a diario la noticias de ser asesinado.
Es alarmante como estos hechos, sobre todo de asesinatos, homicidios, se dan en todas las principales ciudades, pero de una manera alarmante en su incremento en Caracas, Valencia, Maracay, Maracaibo, por mencionar algunas.
Ante esta realidad nos sorprende que muchos ha decidido abandonar el país, buscar otros que le garanticen, estabilidad económica seguridad y no sorprende por tanto, que en Australia, país lejano ya vivan una gran comunidad de venezolanos, ya no se diga, Costa Rica, Europa, los mismos Estados Unidos,
Esa fuga de personas, sobre todo de talento, no puede ser ignorada por el actual gobierno, porque es una gran pérdida, un capital en donde el Estado, la Nación ha invertido en su capacitación, formación y que fácilmente los países más poderosos absorben a un costo mínimo, gratuito.
Ante esta realidad, se nos señala, que los arzobispos y obispos de Venezuela han escrito una carta Pastoral, cuyos principales acápites describen cómo la sociedad venezolana va cayendo en una violencia inusitada.
La violencia nos abruma, dicen los clérigos y agregan: Con gran dolor vemos cómo Venezuela se convierte a pasos agigantados en una sociedad violenta. Comprobamos que la violencia se presenta incluso en el mismo seno del hogar: la sufren la mujer, los niños y niñas, y se manifiesta en forma física, psicológica o sexual.
Cada día se incrementa dramáticamente el índice de homicidios, que coloca a Venezuela entre los países del mundo con mayor número de muertes por asesinato. Hoy se asesina hasta por cuestiones banales: para robar cualquier objeto; se asesina por venganza o por encargo, a través del oscuro mundo del sicariato; se asesina bajo los efectos del alcohol o las drogas; igualmente ha habido asesinatos por cuestiones políticas. Estos asesinatos son realizados casi siempre con armas de fuego que circulan sin control alguno.
No cabe la menor duda como alguien comenta, que la multiplicación de los delitos, casi siempre violentos, está consiguiendo que los venezolanos vivan con una sensación incesante de peligro que, en cualquier momento, puede realizarse en una agresión inesperada.
En Venezuela es lamentable no se puede transitar libremente como en otros tiempos, porque la inseguridad es un hecho cierto, hay el temor producto del descuido del actual gobierno al respecto de ser interceptado, hasta matado por los asaltos continuos que se dan y en donde muchas veces mueren personas inocentes por las balaceras que en ellas se dan ,en donde uno es un simple transeúnte.
Ha aparecido como indica la fuente de información citada, una nueva forma de violencia originada por la intolerancia política entre quienes se manifiestan afectos a una determinada orientación ideológica, y aquellos que piensan y opinan de manera diversa, cerrando toda posibilidad de diálogo y entendimiento. Esta intolerancia está alimentada, entre otros, por algunos programas de opinión en los medios de comunicación social, que sin ningún tipo de pudor o ética, denigran de personas e instituciones.
Hay una división muy marcada entre los partidarios del gobierno y la oposición, hasta el extremo que la violencia es el diálogo en vez de enfrentar los problemas, las aspiraciones en forma democrática, sin dejar que el odio, el rencor, la ira se manifieste.
El presidente Chávez ante esta triste realidad debe detenerse a reflexionar lo que ello representa en sus aspiraciones presidenciales, en consolidarse en el poder, porque esta propiciándose un clima muy negativo, que sin duda alguna lo afectará seriamente, por ejemplo el 26 de Septiembre en donde se elegirán a senadores, diputados para la Asamblea Nacional.
Debe el presidente con su equipo de trabajo fortalecer la seguridad, garantizar al venezolano una calidad de vida a la que tiene derecho, castigando seriamente a quienes con facilidad han hecho de la violencia un clima desfavorable y amenazador.
Muy asertivo lo que se comenta, que el derecho a la seguridad sigue siendo una deuda pendiente de los poderes del Estado. Muchos de sus funcionarios no solamente cometen una grave omisión al no encargarse efectivamente de cumplir con sus obligaciones, sino que además contribuyen a profundizar el clima de inseguridad. Hay funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado involucrados activamente en la ejecución de diversos delitos. Un sistema de justicia promueve la impunidad y por ende, la violencia, cuando deja sin castigo al delito y a su responsable.
Es un deber de la ciudadanía exigir a los poderes del Estado, principalmente al gobierno, que cree las condiciones necesarias para que el derecho a la vida, a la integridad física, a la protección de la propiedad, al libre tránsito, entre otros, sean derechos al alcance de todos. Actualmente, la respuesta ante la violencia social es el miedo, que nos lleva a encerrarnos y a protegernos, a desconfiar de todos. “Sálvese quien pueda y como pueda”, parece ser la consigna ante organismos de seguridad ineficientes, indolentes o cómplices.
Sólo una sociedad que ama la paz, que respeta la vida, que quiere ponerse bajo el imperio de la ley, tendrá la fuerza suficiente para exigir al gobierno el cumplimiento de sus deberes. Necesitamos una profunda conversión personal y ciudadana, cambiar nuestros hábitos de convivencia, y respetar la vida del otro, sabiendo que es “imagen y semejanza de Dios” , copartícipe de la misma historia humana.
Esperamos que el presidente Chávez se detenga a reflexionar sobre esta situación y vaya dando paso a acciones que rescaten la confianza del venezolano en su gobierno y sobre todo, que colabore en sus programas dentro de lo que una democracia real ofrece. Que así sea…
Sobre el Autor
Ing. Industrial-administrador, abogado.EGADE (ITESM), UC, Universidad de Chile, Postgrados maestrías en Administración de empresas mención mercados, recursos humanos; Calidad y Productividad; educación Doctorado en Educación Profesor titular e investigador Area de Postgrado de Faces UC. Coordinador Programa de postgrado gerencia de la calidad y productividad, Faces, UC Consultor -asesor empresarial DEPROIMCA http://www.entorno-empresarial.com EXATEC
(Articuloz SC #3154345)
Constituciones Y Proyectos
por: Andrés Simón Moreno Arreche
Una respuesta al respetado comunicador Aurelio Arreaza, a propósito de su artículo “La Constitución es el proyecto de país”
Por: Andrés Simón Moreno Arreche andresmorenoarreche@gmail.com
Confieso que el título del artículo me atajó. Comencé a leerlo y ya en el segundo párrafo comprendí que tendría que responder, pero sin la virulencia ni el ‘ataque-al-mensajero’ tan característico de nuestros compatriotas rojitos, obnubilados por un mandón cuartelario y su galimatías conceptual de ‘socialismo bolivariano del siglo xxi’. Las minúsculas son adrede.
Volviendo al artículo aludido , leo allí algunas afirmaciones que no sólo no comparto, sino que me resultan paradójicamente contradictorias. Permítanme el Dr. Arreaza y mis lectores tomarlas directamente de su escrito, una tras otra, en el mismo orden en el que están expuestan para evitar descontextualizarlas, y para contrastarlas con las mías. Sólo así, con respeto y con razones, podremos obtener provecho mútuo de nuestras discrepancias. Vamos a por ellas:
Punto Nº1 ” Para esto (... un país donde haya paz. Donde se promueva la productividad ciudadana. La oportunidad para crear nuestros propios negocios y trabajo para otros con la garantía de que nuestra labor será apreciada y protegida… un país donde se administre bien la riqueza para poder tener las cosas básicas que queremos los seres humanos del mundo que somos todos esencialmente iguales: vivienda, trabajo, suficiente oferta de bienes de consumo, seguridad, buenos servicios, buena educación…) no hace falta complicarnos con un proyecto de país. Solo cumplir la Constitución que ya ofrece las leyes para que todos podamos lograr todo el bienestar material y espiritual posible.”
Comentarios al Punto Nº1: La Constitución o Carta Magna es la norma fundamental, escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada para regirlo. La constitución fija los límites y define las relaciones entre los poderes del Estado y de éstos con sus ciudadanos, estableciendo así las bases para su gobierno y para la organización de las instituciones en que tales poderes se asientan. Este documento busca garantizar al pueblo sus derechos y libertades. Vista como en efecto es, la Constitución NO ES un ‘proyecto de país’, sino un conjunto de reglas fundamentales que se aplican al ejercicio del poder estatal. Desde el punto de vista formal, una Constitución se define a partir de los órganos y procedimientos que intervienen en su adopción, de ahí genera una de sus características principales: su supremacía sobre cualquier otra norma del ordenamiento jurídico.
En strictum juris sensum, hace referencia al conjunto de normas, escritas y no escritas, que determinan el ordenamiento jurídico de un estado, especialmente los parámetros legales para la organización de los poderes públicos y sus competencias y los fundamentos jurídicos para la vida económica y social, junto con los deberes y derechos de los ciudadanos. De lo antedicho cabe resaltar las dos características sine qua non de cualquier Constitución: Ser el sustento para el Gobierno, y referente para las instituciones de los Poderes que la comprenden. Para exponerlo en términos más llanos, la Constitución es el texto legal en el que se plasman los principios fundamentales sobre los que descansa la organización del Estado, los límites y las facultades de ese Estado, así como deberes y derechos de los individuos. Es el texto específico que contiene la totalidad o casi la totalidad de las normas básicas, y que debe ser respetado por cualquier otra norma de rango inferior.
Una prueba de que la Constitución NO ES el ‘proyecto-país’ Ud. lo puede apreciar al observar las democracias más avanzadas del mundo. En esos países, como por ejemplo Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, y los países de la Comunidad Europea que disponen de Constituciones sólidas, sus gobiernos han desarrollado divergentes ‘proyectos-de-país’ concebidos a partir de una visión política, influida ésta por las diferentes corrientes ideológicas de quienes han asumido la Primera Magistratura y/o el control cameral de la Asamblea, el Congreso, la Duna o como quiera que esté organizada la representación de la voluntad popular.
Las Constituciones de esos países, a contrapelo de ‘la bolivariana’, que es una Constitución excesivamente reglamentaria, son un marco referencial estable y permanente que requieren de un procedimiento especial y complejo para su futura reforma; es decir, los procedimientos para la creación, reforma o adición de las leyes constitucionales son distintos y más complejos que los que requieren las leyes orgánicas y las ordinarias. Se trata de Constituciones pactadas a partir del consenso. Nadie las otorga en forma unilateral, ni tampoco las impone grupo o conglomerado político alguno porque entonces carecerían de un marco de legitimidad. Estas constituciones son multilaterales y por lo tanto, son contractuales y se dice que parten de la Teoría del Pacto Social.
A partir de ellas, y dentro de su ordenamiento jurídico, se han diseñado a lo largo de la historia diferentes ‘proyecto-de-país’, cuya diversidad más notoria podemos observar en sus políticas exteriores, o de relaciones internacionales con otros Estados y Gobiernos. La muestra más evidente y representativa la tiene en los distintos y cuasi antagónicos ‘proyectos-de-país’ de las dos administraciones de George W. Bush frente al ‘proyecto-de-país’ de la administración Obama, y ambos proyectos tan diferentes del de la administración Clinton, aunque todos enmarcados dentro de la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, que tiene una data anterior a la instauración de nuestra Capitanía General.
Coincido con Ud. en una afirmación: Con sólo cumplir con las Leyes es suficiente para que todos podamos alcanzar el mayor bienestar material y espiritual posible. Esa posibilidad de bienestar material y espiritual también estaba presente en la Constitución Venezolana de 1961. No hacía falta ‘otra’ Constitución; sólo adecuar, ‘aggiornar‘ la existente, y ese fue el objetivo que se planteó desde la Comisión Nacional para la Reforma del Estado, pero todo indica que sus recomendaciones no fueron aceptadas (mucho menos ejecutadas) porque no estaban contempladas en el ‘proyecto-de-país’ de aquellos entonces.
Punto Nº 2: ” Solicitar un proyecto de país es negativo. Es comunicar que algo hace falta, que nuestros dirigentes olvidan algo y que no son suficientemente competentes. Es ponernos a pensar en qué es lo que hace falta, confundirnos. Es desconfiar de los dirigentes que luchan por la democracia y que lo han hecho bien.”
Comentarios al Punto Nº2: Falso. Un ‘proyecto-de-país’ NO ES un elemento negativo, ni debe per se contradecir los principios fundamentales de la Carta Magna. Es el Gobierno (mas no el Estado) quien debe asumir la iniciativa de una convocatoria abierta y comprensiva de todos los sectores para debatir un proyecto de país que beneficie a todos a través de un crecimiento sostenido y un reparto equitativo de la riqueza, para mirar en positivo y a largo plazo, y para conseguir un crecimiento sustentable en el tiempo, todo lo cual tiene como referencia la ‘memoria histórica’ del país.
La memoria de un país es entendida como la elaboración que un grupo o la sociedad entera hace de su pasado en torno a la tradición, memoria histórica, y sus hitos fundacionales, que van unidos al proyecto nacional. Un país es el modo de enfrentar y proyectar su pasado. Dicho de otra manera, es en torno a cómo resolvamos los problemas del pasado que va a definirse nuestro futuro como comunidad histórico moral. Por lo que volver una y otra vez sobre lo que nos pasó como país no es un ejercicio puramente intelectual y de encerramiento en el pasado, es reflexionar sobre lo único común que tenemos como país, más allá de una suma de individuos, familias o grupos particulares que habitan un territorio, sobre lo único que nos da identidad: nuestro futuro como comunidad nacional es el modo como enfrentemos y resolvamos hacia adelante nuestro pasado.
No hay proyecto de país que no implique elaboración de la memoria, aunque ésta no agote el contenido de un proyecto. Los países necesitan de proyectos históricos, pero tan importante como la existencia de éstos es el modo como se implementan, debaten y resuelven los conflictos y opciones en torno a ellos. Más allá del contenido de un ‘proyecto-de-país’ (sin el cual los pueblos se desgarran en conflictos particulares o en luchas por recursos y poder carentes de perspectiva común, o se disuelven en la banalidad y mediocridad) la lección es que cualquier ‘proyecto-de-país’ debe ser implementado a través de los mecanismos democráticos establecidos en la Constitución nacional.
Ahora bien, un ‘proyecto-de-país’ es, en gran parte, la elaboración hacia el futuro de su memoria histórica de país, que no es lo que hemos vivido, sino el modo como lo recordamos y nos lo contamos, es decir, la re-elaboración de nuestros hitos fundacionales para enfrentar las nuevas circunstancias. Ello define también la identidad de un país. No podrá haber proyecto de país, más allá de los problemas ya señalados de la época actual, que tiende a impedir proyectos de países que no sean o la adaptación a los modelos ofrecidos por la globalización o la involución identitaria y nacionalista de particularismos grupales, si no hay una memoria colectiva que supere las escisiones y fragmentaciones actuales en el ámbito ético, socio-económico y político.
La dimensión ético-histórica de un ‘proyecto-de-país’ apunta a la reconciliación de una comunidad nacional y tiene dos componentes fundamentales: Por un lado, la memoria y el reconocimiento colectivo de la naturaleza de la crisis; por otro lado, el reconocimiento colectivo e institucional del mal y la verdad, justicia y reparación radicales como horizonte ético, aunque no puedan realizarse prácticamente en su integridad. Como puede observar, cualquier ‘proyecto-de-país’ en Venezuela debe estar referenciado por la Constitución Nacional y ser capaz de combinar democracia con justicia social, es decir, libertades públicas y expresión institucional de la soberanía popular, con mayor igualdad, cohesión o integración de la sociedad. No es, como Ud. afirma, algo ‘negativo’ o algo que conduce a la confusión, aunque SI ES algo en lo que todos debemos pensar, pues justamente ‘eso’ (un ‘proyecto-de-país’) es lo que nos hace falta en Venezuela.
¿Por qué es tan importante un ‘proyecto-de-país’ vinculado a la memoria histórica de la Nación? Las instituciones son cristalizaciones de la memoria de una sociedad y de sus luchas y en el caso de la mayor parte de nuestra institucionalidad política y Constitución actuales, lo que se ha cristalizado no es la memoria de este país ni de sus mayorías, sino la de los vencedores en las elecciones de 1998, los mismos conculcadores de la institucionalidad del Estado, por obra y gracia de una abstención impúdica y desmemoriada que colocó a la institucionalidad del Estado en manos y discrecionalidad de una sola de las ramas de Gobierno.
Punto Nº 3: “Comprendamos que nuestra Constitución no sigue ideologías sino que ofrece leyes que en los países que las tienen y las cumplen han promovido bienestar y prosperidad. Leyes que demuestran que solo con verdaderas democracias se puede lograr la mayor igualdad y el mayor bienestar posible: verdadero socialismo.”
Comentarios al Punto Nº3:Falso. Aunque suene a contrasentido, las Constituciones (todas) nunca han dejado de nutrirse de las ideas y de las creencias asentadas en la fe política de los hombres y las comunidades. Más allá del liderazgo que comporta una realidad de poder, la ideología, en Derecho Constitucional presupone una especie de realismo jurídico como única forma de asignarle actualidad y vigencia en sus metas liminares de resguardo de derechos humanos y de limitación del poder político a la lógica compatibilidad entre norma y creencia o ideología, entendida ésta como conjunto de factores conformantes de una concepción del mundo y de la vida —de una cosmovisión— orientada y organizada para «esclarecer o explicar la organización, el ejercicio y los objetivos del poder político en la sociedad. (Romero: «El Derecho constitucional como realismo jurídico», en Rev. del Instituto de Ciencias Sociales de Barcelona, 1973, página 279, y reprod. en Introducción al Derecho constitucional, ed. Zavalía, Buenos Aires, 1973, pág. 11; conf. Lucas Verdú: Principios de Ciencia política, t. I, pág. 198).
La ideología, ha dicho Friedrich (“El hombre y el Gobierno”, Madrid, 1968, pág. 24) que es en sí misma un fenómeno político, no constituye ninguna objeción a la importancia de la filosofía política para la Ciencia política, pues las ideologías políticas son ideas en acción. Tienen la virtualidad motorizadora de hombres y comunidades y por eso mismo ellas son eficaces para el logro de las metas políticas. Hoy, la eficacia es la regla de oro para cualquier Gobierno Constitucional moderno. Ello es así porque en política operan valores que entrañan, a la postre, los objetivos supremos: la teleología institucional dirigida a la protección y cuidado institucional del ciudadano de nuestro tiempo.
También resulta conceptualmente falso que democracia y socialismo sean lo mismo o que tengan similares objetivos. Usted lo afirma en el Punto Nº 3 al sostener que: “solo con verdaderas democracias se puede lograr la mayor igualdad y el mayor bienestar posible: verdadero socialismo.” Es cierto el primer aserto: Sólo una verdadera democracia (una ‘democracia social, acoto yo) garantiza la mayor igualdad entre ciudadanos, con el disfrute del mayor bienestar social posible, pero de ahí a asumir que ‘eso’ es socialismo hay un abismo de distancia. Basta con asomarse a la concepción filosófica de ambas ideologías para asombrarse con la distancia conceptual que las separa.
Democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. En sentido estricto la democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que les confieren legitimidad a los representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales fundamentados en el capitalismo, que es el sistema económico que a su vez se sustenta en el capital como relación social básica de producción.
En el capitalismo los individuos privados y las empresas, empleando trabajadores asalariados, llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes o de servicios, con el propósito de producir y acumular ganancias u otro beneficio de interés propio. Siendo la democracia una forma de gobierno y el capitalismo un sistema económico, la sociedad capitalista se define como el orden social, político, económico y jurídico originado en la civilización occidental y basada en aquél sistema económico. El orden capitalista se distingue del socialismo, entre otras muchas consideraciones) por su movilidad social y por la regulación formal de las relaciones sociales mediante el contrato libre.
El capitalismo es un régimen económico en el cual la titularidad de los medios de producción es privada, entendiéndose por esto su construcción sobre un régimen de bienes de capital industrial y de tenencia y uso de la tierra basado en la propiedad privada. Es una estructura económica en la cual los medios de producción operan principalmente en función del beneficio y en la que los intereses directivos se racionalizan empresarialmente en función de la inversión de capital y hacia la consecuente competencia por los mercados de consumo y trabajo asalariado. Por lo tanto es un orden económico en el cual predomina el capital sobre el trabajo como elemento de producción y creación de riqueza, sea que dicho fenómeno se considere como causa o como consecuencia del control sobre los medios de producción por parte de quienes poseen el primer factor.
Frente a esta ideología política, social y económica encontramos que el socialismo es un orden socioeconómico basado en la propiedad pública de los medios de producción, el control colectivo y planificado de la economía por parte de la sociedad como un entero. Una ideología que también se define socialista y dentro de ella engloba a toda teoría, doctrina o movimiento que aboga por su implantación. El socialismo puede ser no-estatal, mediante la propiedad comunitaria en un sentido amplio, o estatal, a través de la nacionalización y la planificación económica de la producción centralizada desde el gobierno del Estado. En un sistema socialista se establece la propiedad social y colectiva) de los medios de producción, y con ello desaparece cualquier forma de propiedad privada de los bienes de capital.
Colofón: Una Constitución no es ‘proyecto-de-país’; es el referente a partir del que se debe estructurar. Un ‘proyecto-de-país’ no es solamente uno; son muchas visiones compartidas con metas a alcanzar en distintos plazos y en diferentes escenarios. Lo complicado no es afrontar la construcción de un ‘proyecto-de-país’, sino proseguir en el ejercicio de la democracia sin él; es decir, a ciegas.
Sobre el Autor
Comunicólogo estadounidense con residencia en Venezuela. Licenciado por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas como Comunicador Social (1975). C.E.O. de Creatividad Estratégica C.A. donde realiza asesorías para la imagen y la identidad corporativa de empresas y corporaciones y diseña campañas persuasivas para personalidades, ONG’s y partidos políticos. Profesor universitario y escritor. Es autor de 5 novelas, 2 libros de cuentos breves y 5 de poesías, así como también de dos ensayos: ‘Teoría del Caos Social’ y ‘Leyes y Principios Estratégicos de la Guerra Comunicacional’, sobre los que versan sus conferencias internacionales.
(Articuloz SC #3150307)
Fuente – http://www.articuloz.com/politica-articulos/constituciones-y-proyectos-3150307.html
Categories: Venezuela Tags: capitalismo, Constitución, democracia, justicia social, proyecto de país, socialismo.
Hoy Me Quedo Con Habermas
Hoy me quedo con Habermas
Teódulo López Meléndez
Dos fuerzas cualesquiera, desiguales, constituyen un cuerpo a partir del momento en que entran en relación. (…) En un cuerpo, las fuerzas dominantes o superiores se llaman activas, las fuerzas dominadas, reactivas.
GillesDeleuze, Nietzsche y la Filosofía
Las fuerzas que se enfrentan son como la uña y la carne. Tal como lo dice Deleuze –quien no tiene nada que ver con Andrés Calamaro- conforman una unidad de acción y reacción, lo que comienza a explicarnos la triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela desalmada. Jürgen Habermas nos ha dicho que todo sistema discursivo está de hecho distorsionado, fundamentalmente por la influencia del poder político. De esta manera la forma como habla ese poder se introduce en nuestro lenguaje cotidiano en tal manera que las barbaridades nos parecen sujetas estrictamente a la normalidad y nos asemejan a un hecho de justeza.
Quizás ahora comenzamos a entender la referencia a Calamaro, un excéntrico cantante que mandó a meterse los 140 caracteres de Twitter por donde ustedes se imaginan. Es que allí se encuentra con una repetición turbadora los lugares comunes que se han posesionado y que implican el desprecio por las ideas y por quienes las tienen. De allí he decidido quedarme hoy con Habermas, para perturbar a los inquietantes enemigos del pensamiento, a los aturdidos que hablan sin saber que conforman un mismo cuerpo con aquello que dicen combatir.
Citar a Habermas junto a Calamaro, e incluir en el paquete a Deleuze, es un pequeño ejercicio para la visión binocular de un país atarantado, puesto que esta intercomunicación distorsionada que nos muestra el maestro suizo desbarata los restos de racionalidad que uno podría suponer aún entre tanto repetidor de la normativa impuesta por la parte dominante del cuerpo.
Se trata de una formación ideológica que se clausura, que se cierra sobre sí misma, imposibilitando de ese modo la existencia de toda posición “exterior” a ella. El “universo del discurso” se percibe y funciona entonces como efectivamente universal: fuera de ese “universo” no hay nada, solo vacío. Adviene, entonces, el comportamiento neurótico de un cuerpo social que parece impedido de encontrar su propia formación y sus propios órganos exteriores. Se alimenta de las ilusiones y se solaza en límites que harían apelar a Freud, sólo que podría romperse el saco si lo incluyésemos, saco ya lleno con Habermas, Calamaro y Deleuze.
Como salir de la comunicación sistemáticamente distorsionada es obvio que no se consigue por la vía asumida por el cantante de tangos. Las contradicciones patológicas debemos atribuírselas al mensaje de la parte dominante que ha sido asumida por la parte dominada. Los estudiosos aseguran que el organismo habla y que se puede proclamar la defensa de algo mientras se hace exactamente lo contrario, mutilar lo que se dice defender. He hablado de la desaparición de palabras como significado y significante, pero como hoy me he quedado con Habermas me veo obligado a mencionar las “condiciones genéticas del desvelamiento del significado”, lo podríamos traducir como la necesidad de rectificar este texto distorsionado que es la Venezuela de hoy y hacer algunas referencias concretas a esta distorsión textual.
De aquí es necesario precisar que los candidatos no son más que un producto del monopolio totalitario concedido a los partidos políticos para postular y que, en consecuencia, no son más que unos instrumentos circunstanciales que el país puede usar como tales para un momento puntual que llamaremos espacio de simulación democrática de la dictadura. No encarnan el futuro porque son una expresión distorsionada, son lagunas, repeticiones, omisiones y ambigüedades. Podríamos, de esta manera, decir que son textos duplicados de las viejas maneras de ser parlamentario, puesto que alegan en sus afiches “somos mayoría”, lo que equivale a motivaciones inconscientes tras un disfraz simbólico, más o menos lo que le ocurrió a la mal llamada cuarta república cuando se estaba hundiendo en el tremedal autocausado y se montó en un caballo a recorrer sus propias condiciones de producción.
Considerados como una inflexión obligatoria debemos precisar que no son el futuro y que ni siquiera alcanzan el grado que llamaremos transición. Una distorsión textual no puede encarnar el lenguaje del tiempo por venir. Está condenada a su relación de cuerpo único con la fuerza dominante, lo que implica que cuando la fuerza activa desaparezca la fuerza reactiva partirá con ella.
En consecuencia podemos definir el momento como un lapsus lingüístico que habrá que suplantar con la producción de nuevos significados. La obligatoriedad a la que hemos sido sometidos la cobraremos con ese extraordinario producto que llaman “lápiz corrector blanco” y sobre el residuo áspero escribiremos la historia que vendrá.
Sobre el Autor
Ensayista, novelista, poeta,traductor de poesía, abogado, diplomático. Autor de más de 30 libros
(Articuloz SC #3137620)
Fuente – http://www.articuloz.com/politica-articulos/hoy-me-quedo-con-habermas-3137620.html
La Insolente Prepotencia De Las Democraduras
por: José Brechner
JOSE BRECHNER
El autoritarismo y la prepotencia de los gobernantes progres están llegando a niveles insoportables. Si no fuese porque las derechas son productivas, cultas y reflexivas, amantes de la paz –a diferencia de quienes ostentan el poder– ya hubiesen surgido movimientos sediciosos.
Hoy, los ciudadanos son víctimas de la represión gubernamental tal como lo fueron en el pasado bajo las dictaduras militares, pero bajo el disfraz de una falsa democracia, digitada principalmente con dinero y prebendas.
El autoritarismo de Hugo Chávez, Evo Morales y la dupla Kirchner, está al borde de hacer derramar el vaso. La hipocresía de estos presidentes socialistas y su cohorte de serviles sinvergüenzas que los defienden mientras se llenan los bolsillos de millones, es uno de los fenómenos políticos más repugnantes e insultantes que hemos vivido.
Existen diversas formas de violencia que pueden ejercerse desde el estado. La física es fácilmente distinguible, pero la económica y la social tienen características más sutiles.
Violencia física proveniente de las altas esferas gubernamentales se está sufriendo en Venezuela y Bolivia, donde los asesinados por los secuaces de los gobernantes superan en número a todos los que cayeron durante las dictaduras. También están los que se mueren de enfermedades y de hambre, que sin ser agredidos directamente, no pueden sobrevivir a la fabulosa bonanza producida por el socialismo retrógrado.
La violencia económica la ejercen nacionalizando toda corporación que les puede beneficiar personalmente. Si no pueden llegar a tanto, como en la Argentina, el estado inventa métodos para limitar la libertad económica y de trabajo. Es el estilo de la dinastía Kirchner. Tratan de destruir las empresas que no se someten a sus intereses.
La violencia social está en manos de los piqueteros. Exaltados cómplices del terrorismo internacional, que bloquean caminos y destruyen la propiedad pública y privada so pretexto de defender sus derechos, sin importarles los de los demás. En Bolivia invaden y asaltan casas, estancias y empresas de las que se apoderan sin que nadie los detenga.
Los gobiernos en vez de defender a la mayoría de la población que es víctima de estos vagabundos, los protegen y mantienen porque son sus socios. Ser manifestante es una profesión remunerada.
La violencia contra la libertad de prensa es de lejos la más común, porque es a la divulgación de la verdad a lo que más temen. Si no pueden controlar los medios, los cierran o tratan de impedirles seguir operando. El caso del grupo Clarín y Papel Prensa en la Argentina ya trascendió fronteras.
Lo más bajo de la izquierda está en el poder, desde Alaska a Tierra del Fuego. En cada país con sus matices propios.
En Venezuela, Cuba y Nicaragua están los “comandantes”, abusivos pseudomilitares que no se sacan el uniforme de combate, siempre listos para guerrear contra el pueblo. El socialismo reaccionario.
En Bolivia está el nacionalsocialismo autóctono con su fuehrer incaico. Los indígenas tienen derechos y privilegios sobre los demás, con leyes que los benefician debido a su raza. Los blancos y mestizos despectivamente llamados “karas” (blancos) en lengua aimara, son los auslanders.
En Brasil, Lula es el progresista codicioso con ansias de supremacía internacional. Más cauteloso que Chávez, y más poderoso. El socialismo a ritmo de samba se radicalizará con su mujer de confianza, la ex terrorista Dilma Rousseff en el poder.
En el hemisferio norte y en una categoría más civilizada pero no menos desubicada, está Estados Unidos, que desató el populismo febril, loando a su salvador, Barack Obama. Lo mismo hizo la Argentina hace muchos años. Hoy lloramos el resultado.
En Washington la progresía socialdemócrata busca el “bien común”, haciendo que el estado tome control de los servicios y parte de la economía, para crear una sociedad “más justa”. Todos comienzan con el mismo discurso.
A Estados Unidos no se lo puede calificar todavía de democradura, más está en camino, bajo el cetro de Narciso Hussein Obama.
Con tantos provocativos desatinos de estos ungidos, puede que la violencia de grupos opositores explote en algún momento y comience la represión. Si eso llegase a suceder, podría contagiar al continente, haciendo que surjan movimientos de rebeldía en todos los lugares donde están gobernando los socialistas mesiánicos.
Sobre el Autor
Biografía corta Analista Internacional Biografía José Brechner nació en Bolivia. Fue diputado -1985-1989- embajador, y miembro fundador de Acción Democrática Nacionalista, partido político de centro-derecha. Presidió la comisión de Política Exterior del Congreso Nacional de Bolivia y actuó como representante oficial del país ante distintos foros y organismos internacionales, entre ellos, la OEA. Durante su actividad congresal fue catalogado por todos los órganos de prensa de Bolivia, como el mejor parlamentario del país. Columnista de opinión y analista político con presencia regular en prestigiosos periódicos de Latinoamérica, Norteamérica, Europa y el Medio Oriente, es el periodista boliviano más leído en el mundo. Participó en importantes programas televisivos del calibre de “60 Minutes” y “The MacNeil/Lehrer Report”. Brechner es activo defensor de la propiedad privada, de la economía de mercado y de las libertades y derechos del individuo. Jose Brechner was born in Bolivia. A former congressman and ambassador, (1985-1989), was a founder member of Accion Democratica Nacionalista, a right of center party. He was chairman of the Foreign Affairs Committee at the Bolivian Congress, and represented the country at several international forums included the Organization for American States (OAS). During his mandate, was nominated by all Bolivian media as the best congressman. OPED writer and Political Analyst, his articles are published in journals from North America, Latin America, Europe and the Middle East. He is the most popular Bolivian journalist in the world today. Brechner was invited to participate in high rank TV shows, as “60 Minutes” and “The MacNeil/Lehrer Report”. Brechner is an active defendant of private property, free market economy, and individual freedom and rights.
(Articuloz SC #3130658)
Categories: Venezuela Tags: Bolivia, Brasil, democradura, izquierdas, Venezuela
La Copre En Blanco
La COPRE en Blanco
Teódulo López Meléndez
Este cuento había que echarlo. No se trata de que no se hubiesen producido antes enjundiosas miradas sobre lo que fue la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE). Tampoco de un uso indebido de la palabra “cuento”, como sinónimo de ficcional o de bagatela secundaria. Se trata de que aquí está la historia completa, tan detallada que por momentos fastidia, pero con la comprensión absoluta de la necesidad de poner hasta el último detalle. Me valgo de la palabra “cuento” simplemente para permitirme el uso coloquial de la expresión “este cuento había que echarlo”.
Todo nos lo cuenta Carlos Blanco en el volumen Un programa para el cambio. Nadie mejor que él para hacernos conocer este proceso, pues fue un protagonista fundamental del mismo. A medida que avanzo en la lectura compruebo que este libro excede a las limitaciones de ser un estudio sobre la COPRE para convertirse en un fresco de la historia contemporánea de Venezuela, pues allí quedan retratados todos los mecanismos de la vieja política, de la antigua manera de hacer las cosas, mientras un grupo pugna –con apoyo creciente, como lo refleja el autor- de dar unos pasos absolutamente indispensables. Aquí podemos ver la génesis y el crecimiento de las ambiciones –ambiciones en el mejor de los sentidos- de la COPRE. Lo notamos en el prólogo de Arnaldo Gabaldón, exacto y contundente, en la presentación del texto por parte del autor, en la narración de unos hechos que van delineando qué cosa hay que reformar, desde la administración pública hasta la economía, para llegar al llegadero: el perfil socio-psicológico de los venezolanos, la alteración de las relaciones de poder y –bingo- la transformación integral de la sociedad.
Por supuesto no pretendo resumir en un artículo de opinión un libraco de más de 500 páginas. Allí está todo el análisis, desde el populismo hasta la descentralización, desde la reforma interna de los partidos hasta la formulación de políticas públicas y, obviamente, lo que se logró, como la elección directa de gobernadores y alcaldes, (no poco, si vemos como hoy constituyen escaso espacio de pluralidad) de manera que el título lo que pretende indicar es que se trata de la visión del autor, no que se hubiese ido en blanco. Lo importante es, entonces, lo que quedó verdaderamente en blanco y como se produjo el suicidio de una clase política con el consecuente advenimiento de este largo presente de ya más de once años.
No recuerdo a quien pertenece la célebre frase de que si quieres evitar que te hagan la revolución debes hacerla tú mismo, colación que me permito aún con el nombre propio de lo que nos ocupamos, “reforma”, pero a los sectores conservadores de los viejos privilegios y monopolios políticos aquello les olía a la más profunda revolución. Eran, y todos los planteamientos allí contenidos siguen siendo, reformistas, lo que no es una mala palabra. Creo que la carencia fundamental de la que adolecía el planteamiento era de un envoltorio conceptual general del concepto de democracia, lo cual, admito, era difícil en aquellos momentos de prestigio partidista y de aparente tranquilidad, aunque el modelo rentista se desmoronase arrastrando consigo al parapeto político montado sobre él.
Ciertamente uno podría discrepar de Carlos Blanco en la página tal o en la página cual, pero ante la importancia de este libro eso podría ser tomado hasta como mala educación. En efecto, creo que lo sería. Lo importante son las conclusiones, unas desgarradas aunque envueltas en la tranquilidad de espíritu que domina estas páginas. Creo que atino cuando hablo de la ausencia de un envoltorio conceptual sobre la democracia, pues el autor asegura la muerte de la posibilidad de capturar al mundo en un concepto único y liberador. Más allá –duele, pero uno sabe que es verdad- este fue el receso de las ideas y la pérdida de lo intelectual como sentido. Blanco alega que no hay locura suficiente para asumir el rol de intelectual maldito. Algunos lo hacemos. Blanco mira a los profesores universitarios como dedicados a su quincena imposible y, en efecto, uno ve todos los días a FAPUV hablando de reclamaciones salariales sin darse cuenta que lo que está detrás es el cercenamiento de las universidades donde prestan servicios.
Lo dicho, este libro es vital para la comprensión de nuestra historia contemporánea. Uno, lector, le da las gracias a Carlos Blanco por su minuciosidad, por su honradez intelectual y por habernos echado el cuento y sugiere a todos los que se plantean como salir del presente que lo lean, comenzando a comprender así porque tenemos lo que tenemos.
Pero uno como lector –con pleno derecho- comienza a hacerse sus propias preguntas y sus propias interpelaciones. Por ejemplo, uno se pregunta si la negativa de la MUD a realizar elecciones primarias para todos los candidatos a la Asamblea Nacional no es la muestra más fehaciente de las viejas prácticas destinadas a mantener el reparto de poder forzado entre las ayer poderosas organizaciones partidistas y hoy endebles siglas sin contenido. Uno los oye quejarse de la falta de financiamiento para una campaña electoral florida y le provoca recordarles que la entente político-económica que montaron con las fuerzas económicas dominantes no es revaluable, entre otras razones porque el presente acabó con ellas.
Dentro de todas las contradicciones, resistencias y batallas uno tiene a recordar con gratitud a la COPRE. Aún había ideas. Frente a la yerma realidad de hoy, una donde la salida de la pesadilla podrá equivaler a la inexistencia de un Estado que merezca ser llamado así, uno lector se pregunta cómo se podría confiar la construcción de uno a quienes hoy –con diferentes nombres y apellidos- siguen encarnando la misma resistencia a todo cambio, la puesta en práctica de los procedimientos detestables y la misma manera vacía de hacer política. El Estado que aparecería podría ser igual al que se cayó, esto es, podría ser copia del Estado pre-COPRE que había que reformar.
Es así como los dilemas de nuestro presente histórico siguen sin resolverse. La clase política que se suicidó no ofrece otra alternativa al presente que su propio regreso a la vida.
Sobre el Autor
Ensayista, novelista, poeta,traductor de poesía, abogado, diplomático. Autor de más de 30 libros
(Articuloz SC #3025681)
Fuente – http://www.articuloz.com/politica-articulos/la-copre-en-blanco-3025681.html
La Dictadura Desnuda
La dictadura desnuda
Teódulo López Meléndez
Las dictaduras son mundos desnudos. Permiten ver todo lo que no se debe ver, no por su voluntad, sino por una propia idiosincrasia. Las dictaduras trazan fronteras y se vigila atentamente lo que todos hacemos. Podemos decir que la psicología de la dictadura lo es de la desnudez. La dictadura es un mundo de fronteras, especialmente civiles, lingüísticas y mentales. Las dictaduras procuran injertar en las personas una dependencia de los actos dictatoriales, una que se refleja en una paradójica transparencia: en la dictadura podemos mirar con más claridad en las acciones gubernamentales y en el comportamiento de las sociedades que las padecen. Puede alegarse que en un régimen de libertades existe una expresión que nos permite conocer los intríngulis del poder, lo cual es cierto hasta cierto punto, pero la dictadura nos permite redirigir la mirada hacia el cuerpo social con mucha mayor claridad.
La dictadura procura la reducción al absurdo lo que clarifica la mirada hacia adentro. En democracia existe demagogia, mentiras, alteraciones, hipocresías, pero el ejercicio de la libertad se convierte en un manto que nos dificulta la mirada en el espejo. La dictadura se especializa en grandes montajes teatrales derivados del nacionalismo y el patriotismo, todo envuelto en una gran producción de amedrentamiento. Ello conlleva al reconocimiento rápido de las carencias psicológicas y de las deformaciones sociales.
En democracia se soporta en mejor grado la vida cotidiana. En dictadura se vive bajo la esperanza de que en algún momento se saldrá de la pesadilla. En democracia a la gente no le interesa comprender, la apatía es su norma, el interés por lo público se marchita En dictadura se entiende poco, o se procura no entender. El país pasa a convertirse en un lugar donde hay que estar, si no se tiene la fuerza económica para la emigración. En democracia se tiene el apoltronamiento de que llegarán nuevas elecciones y otro vendrá. En dictadura se sabe que el medio de transporte no llegará, a no ser la implosión o la explosión.
La dictadura es una fábrica de mundos, una permanente industria de paraísos ahora perfectamente armables sobre el territorio donde ella se ejerce. Se nos convence que basta la lealtad para ser uno de los privilegiados habitantes de este territorio paradisíaco. Basta que pongamos todo nuestro esfuerzo en la asunción de estos mundos virtuales de signos que la dictadura fabrica con una eficacia que no muestra ni para desarrollar un real aparato productivo ni para alimentar a una población ni para dar la tenue apariencia de ejercicio del poder con eficacia.
La dictadura es perversa pues nos lleva a imbuirnos hasta tal extremo de un mito que semeja una religión de Estado. Ella pasa a ser la promesa y la garante de la promesa. Una de los primeros elementos que así entran en crisis es la subjetividad dado que las referencias en el fondo padecen de una extrema precariedad. Pero hay algo que a la dictadura se le escapa: que dentro de ese cuerpo social dominado nace el deseo de crear, de inventar. Y sucede porque no hay otra solución. La dictadura agobia de tal manera que la manera ideal de enfrentarla es creando sentido. El régimen identitario se hace combinación de dictadura y democracia. La dictadura lucha por cambiarlo todo, pero sólo en apariencia, mediante el procedimiento de renombrar, rebautizar y reinaugurar. La democracia perdida se empeña en recuperarse partiendo de una imagen estable de sí misma, no acepta la necesidad de crear sino de restituirse, colaborando así con la dictadura en el aumento de la fragilidad.
Inmiscuirse en la psicología de la dictadura no es nada nuevo. Los intentos de analizarlas desde este ángulo han sido muchos, especialmente en casos de gran traumatismo como Argentina y Chile. Puede verse siempre el intento de implantar un nuevo ser social con sus consecuentes constructos subjetivos provocados intencionalmente desde el poder. Los especialistas han llegado a hablar de “dictadura de la psicología” en este proceso de abordar la mente humana y las triquiñuelas del poder dictatorial.
La dictadura, especialmente la populista e ideologizada, se la pasa, pues, haciendo psicología y construyendo mundos. En estos intentos se despoja de las ropas, se muestra desnuda y es allí, en su exposición carnal, donde hay que pescarla, domeñarla y exorcizarla. Para ello se requiere el combate en su terreno, no en el de la añoranza, sino en el de la obligada creación de ideas y de desafío mediante el señalamiento de una fortaleza de futuro fundada sobre una concepción nueva del mundo político y social.
Sobre el Autor
Ensayista, novelista, poeta,traductor de poesía, abogado, diplomático. Autor de más de 30 libros
(Articuloz SC #2927957)
Fuente – http://www.articuloz.com/politica-articulos/la-dictadura-desnuda-2927957.html
Categories: Venezuela Tags: democracia, dictadura